Imprimir

Resulta complejo cuantificar los materiales consumidos en un hospital al ser una organización de servicios, por ello se han tenido en cuenta aquellos cuyo consumo resulta fundamental en el desarrollo de la actividad sanitaria y/o que tienen un impacto ambiental relevante debido a su contribución al agotamiento de recursos naturales no renovables.

Con estos criterios, se han seleccionado los siguientes:

Gases medicinales 

Controlar y, sobre todo, conocer el consumo de gases medicinales en un hospital es muy importante y, cuando se hace, es señal inequívoca del compromiso de la Dirección con una forma de gestión sanitaria sostenible, no sólo en el área económica sino también desde la búsqueda de la sostenibilidad y la minimización del impacto al medio ambiente. El control de los consumos de gases en botellas, botellones y/o depósitos criogénicos, se realiza mediante el adecuado mantenimiento de sus instalaciones, definido en los pliegos de contratación, las buenas prácticas de utilización por parte del personal y el control técnico de la trazabilidad llevada a cabo desde la Subdirección de Ingeniería y Mantenimiento (contrastado de albaranes de suministro, facturas, etc.)

En los hospitales se consumen gases medicinales, donde los más relevantes son el oxígeno, protóxido y nitrógeno.

En el HUVM, los datos son obtenidos mediante  información facilitada por el proveedor de gases medicinales y, a partir de 2014, por la trazabilidad  pedidos-albaranes y/o facturas.

En el HUVR, los datos relativos a los consumos de gases medicinales se obtienen en base a la información suministrada por el proveedor, cotejada desde la Oficina Técnica de Mantenimiento con los albaranes de entrega de botellas, los contadores de los depósitos criogénicos y las facturas de la empresa suministradora.

El consumo de gases medicinales es directamente proporcional a la actividad asistencial. Por ello, los valores suelen moverse en determinadas horquillas de consumo, que se ven aumentadas o reducidas en función de la actividad asistencial que lo genere.

Consumo de papel 

Éste se debe fundamentalmente a las actividades de carácter administrativo de la organización.

Los consumos relacionados con el papel se contabilizarán a través de las facturas y se recopilarán cada vez que se realice una compra por parte de Administración.

La producción de papel tiene consecuencias muy negativas para el medio ambiente debido fundamentalmente al consumo de recursos naturales: madera, agua y energía, y a la contaminación causada por los agentes blanqueadores (cloro o derivados), que generan residuos organoclorados ecotóxicos y bioacumulables. Para actuar sobre este consumo, se plantean dos tipos de medidas:

Medidas de Sensibilización:orientadas al personal de Administración y Dirección. Se colocará en las oficinas cartelería informativa con las buenas prácticas para optimizar el consumo de este recurso. Asimismo, se incluyen módulos sobre consumo eficiente de recursos (papel, agua, energía) en la formación que se imparte desde la UGA (tanto online como presencial) a lo largo del año.

Medidas de Ahorro: Desde Dirección, se establece como norma general para evitar consumos innecesarios el fomento del ahorro por lo que, siempre que sea posible, se tendrán en cuenta, entre otras, las siguientes medidas de actuación:

Procedencia de la pasta termometro Blanqueado
Reciclaje de papel Sin blanquear
Restos de madera de otros usos Blanqueado sin cloro (TCF)
Celulosa de explotaciones forestales sostenibles Blanqueado con dióxido de cloro otros componentes (ECF)
Celulosa de explotaciones forestales no sostenibles Blanqueado con cloro

 

Ver Anexo