amientalLas direcciones de los Hospitales Universitarios Virgen Macarena y Virgen del Rocío están firmemente comprometidas con el respeto al medio ambiente y para ello, incluyen en su gestión los valores propios de la ética ambiental, incorporando a sus sistemáticas de gestión las responsabilidades asociadas al Medio Ambiente, con todas las vinculaciones que éste supone en la gestión de servicios sanitarios. 

Como instrumento para desarrollar este compromiso, se implanta y mantiene al día un Sistema de Gestión Ambiental (SGA), de acuerdo con los requisitos de la norma internacional UNE-EN ISO 14001 y el Reglamento Europeo EMAS III (Sistemas de Ecogestión y Ecoauditoría), incorporando procedimientos que permitan mantener la mejora continua de nuestras prácticas. Este sistema es adecuado a las directrices marcadas a nivel corporativo por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) mediante el Sistema Integral de Gestión Ambiental, SIGA SSPA. Por todo ello los Hospitales Universitarios Virgen Macarena y Virgen del Rocío asumen como propia la Política Ambiental corporativa del SAS. 

Destacar asimismo el papel de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA), dependiente de la Subdirección de Ingeniería y Mantenimiento, por la labor realizada en el mantenimiento del Sistema de Gestión Ambiental, impulsando iniciativas enfocadas en la reducción del impacto que los centros sanitarios tienen en el medio ambiente como consecuencia de su actividad natural (residuos sanitarios peligrosos, consumo energía, agua, papel, etc.) así como planificando y ejecutando acciones formativas orientadas a fomentar la concienciación ambiental y las buenas prácticas entre el personal de los centros. 

Los HUVM-VR establecen sus objetivos en materia medioambiental buscando dar cumplimiento a los compromisos establecidos en la Política Ambiental y la excelencia en la gestión ambiental, localizando áreas de mejora sobre las que actuar. Estos están siempre orientados a la mejora continua, a la minimización de los impactos ambientales, la protección del entorno, y la difusión de la información a todos los niveles de la organización y terceras partes interesadas (grupos de interés).

Para lograr estos objetivos y metas, la organización establece y mantiene un Programa de Gestión Ambiental (PGA) en el que se incluyen las responsabilidades asignadas para cada nivel de la misma, así como los medios que se requieren y la distribución temporal en que han de ser alcanzados. El PGA se elabora cada año tomando como referencia de mínimos los objetivos de Salud Ambiental del Contrato Programa de los centros.

Algunos ejemplos de objetivos ambientales de los últimos años son:  

  • Disminución generación residuos infecciosos y citostáticos 
  • Disminución generación residuos químicos e Industriales 
  • Reducción del consumo energético e hídrico 
  • Aumento de la formación online para el personal
  • Implantación de un Sistema de Ecogestión y Ecoauditoría según el Reglamento Europeo EMAS III, certificándolo mediante Entidad Externa
  • Conservar los certificados ambientales del centro
  • Desarrollar el Acuerdo de Nivel de Servicios (ANS) de la Unidad de Gestión Ambiental con el centro
  • Elaboración del Inventario de Gases de Efecto Invernadero
  • Reducción del consumo de papel
  • Implantación del uso generalizado de papel reciclado

La UGA vela por su cumplimiento de forma continua, realizando un seguimiento de los indicadores característicos y aplicando las medidas correctoras que sean necesarias para la consecución de los objetivos.

Resulta complejo cuantificar los materiales consumidos en un hospital al ser una organización de servicios, por ello se han tenido en cuenta aquellos cuyo consumo resulta fundamental en el desarrollo de la actividad sanitaria y/o que tienen un impacto ambiental relevante debido a su contribución al agotamiento de recursos naturales no renovables.

El consumo de energía, cada vez mayor, y el aumento significativo de sus costes han hecho que la eficiencia energética sea una constante preocupación para los gestores de los hospitales, con el fin de reducir las necesidades energéticas y, en consecuencia, ahorrar en costos de funcionamiento sin perder en cuotas de confort o calidad.

El Agua, considerada como uno de los recursos naturales de mayor interés por su gran importancia en los procesos vitales del ser humano, es objeto de una especial vigilancia y cuidado por los HUVM-VR, buscando optimizar su consumo de forma continua.

La elaboración del Inventario de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el cálculo de la huella de carbono de la organización de 2014, demuestra el compromiso de la ésta en la lucha contra el cambio climático, uno de los principales retos a los que nos enfrentamos en este siglo y eje central de gran parte de las estrategias y políticas promovidas a nivel internacional por sus consecuencias para las generaciones futuras. Asimismo, es el punto de partida para establecer medidas de reducción de esas emisiones  (o bien valorar otras alternativas de compensación).

Vertidos

En los HUVM-VR los vertidos de aguas son conducidos a la red de saneamiento y depuración del Ayuntamiento de Sevilla (empresa municipal EMASESA)

Los puntos de vertidos existentes en los Centros son los siguientes:

Uno de los impactos ambientales indirectos de mayor calado en organizaciones como los HUVM-VR es el que deviene del desplazamiento de los trabajadores y usuarios.

El incremento en el volumen de transporte conlleva una serie de consecuencias negativas sobre el medio ambiente, contribuyendo a aumentar factores que influyen absolutamente en el cambio climático, al aumentar las emisiones de gases invernadero por la quema de combustibles.

Los HUVM-VR disponen del procedimiento 'PGA 4.4.6.2. Relación de Proveedores y Contratistas' para establecer las pautas a seguir por el SIGA-SAS a nivel Hospital, para la minimización de los aspectos ambientales derivados de los bienes y servicios utilizados, así como la comunicación de los procedimientos y requisitos aplicables a los proveedores, incluyendo los contratistas.